Al cabo de unos días.
- No se vaya, Martinez, porque tiene que volver a esa habitación. Necesitamos algo que nos lleve a algo tangible. Esta mañana ningún político ha ido al congreso y no me sea irónico diciendo que nunca van. Han llamado sus familias al jefe de la Policía diciendo que no saben dónde están y en sus móviles no contestan. Es un desastre, también los alcaldes de algunos pueblos han desaparecido.
-¿Los guardaespaldas saben algo?¿Los chóferes?
- Ellos han dado aviso al ministerio del interior y están como locos buscándolos. Han llamado a los americanos. Y a la Interpol.
- ¿Alguno de esos políticos ha escrito algo?
- Vamos, Martinez, sabe usted como cualquiera de este pais, que casi ninguno de ellos ni siquiera ha leído un libro y el que lo ha escrito ha sido por medio de otro.
- Señor comisario le invito a unas cañas y que les den por culo. Seguro que este país funcionará por sí solo. Y todo lo que España dejará de pagar.
- Es extraño, no suena ya el teléfono ni ningún movil. Venga esas cañas, Martinez.
Le pongo un título
Hace 16 años